La solidaridad tiene premio

No quería dejar pasar la oportunidad  de enseñaros el premio tan maravilloso con el que fui agraciada (como mola esa palabra, me recuerda a la lotería de Navidad… Jejeje) por participar en la campaña propuesta por Madresfera a favor de Acción contra el hambre, y más concretamente en la iniciativa “Esto es la leche” propuesta por la gran mami-blogger Mama Bocaclancha, con la que consiguió recaudar 532 eurazos para el fomento a la lactancia y lucha contra la desnutrición infantil que Acción contra el Hambre lleva a cabo en diferentes países.

Sorteo Esto es la Leche

Como véis tres maravillas cortesía de Tutete.com : un dulce muñequito de peluche, un biberón anticólicos TWISTSHAKE y un preciosismo chupete que van a hacer las delicias del hijo de mi amiga Mary, porque desgraciadamente a mis enanos les llega tarde.

No se puede pedir más: además de la satisfacción de participar con un pequeñísimo granito de arena en un proyecto que ayudará miles de niños con el fomento de la lactancia materna en países en vías de desarrollo, me llevo un otro premio, que veré disfrutar a mi nuevo futuro sobri!.

Vivir en altas revoluciones, vivir junto al TDAH

Lo primero que me gustaría aclarar que este artículo está escrito desde mi experiencia como madre de un niño de casi diez años con TDAH diagnosticado, no desde ningún punto médico o científico.

Me ha costado mucho montar en mi cabeza qué quería transmitiros en este post, ya que desgraciadamente el TDAH todavía es una enfermedad no reconocida por una parte de la sociedad, y me he encontrado con opiniones del tipo: “eres una exagerada”, “todos los niños son movidos, son los padres que no tienen paciencia”, “lo que le hace falta al niño es mano dura” y otras lindezas.  Así que asumo que habrá personas que critiquen o banalicen lo que voy a contaros, pero quiero mostraros nuestra realidad, y quizá de esta manera podamos dar algunas pistas a esos padres que están en una situación parecida pero todavía no le han puesto nombre.

Desde que nació mi Quique (Zipi), yo noté que era un niño más demanandante de lo habitual, dormía muy poco y no paraba,  recuerdo que le tenía en brazos y constantemente pateaba y se movía, pero bueno, la verdad es que hay muchos niños que lo hacen igual y no significa para nada que tengan una hiperactividad,  así que que nadie se asuste.  Algo que siempre cuento es una nota que escribió su profesor de guardería en uno de los boletines de notas, que decía algo así como “es un niño muy cariñoso y sociable, aunque le cuesta mantenerse sentado y callado, no para… ¡Pero qué te voy a contar a ti…!” Jajajajaja.

Pero ya fue en la etapa escolar donde surgieron los problemas   las limitaciones. En Educación Infantil le costaba mucho seguir las dinámicas de clase, respetar el turno en los juegos y por supuesto, empezar a leer y escribir, para él fue todo un reto( pero lo conseguimos con mucho esfuerzo). En casa, era agotador, no lo voy a negar,  podía sacar en diez minutos los juguetes de toda la habitación y no se entretenía más de tres minutos con ninguno, por lo que había que estar inventando todo el rato… En la calle era muy difícil de controlar no quería ir de la mano de ninguna manera y echaba a correr sin hacer ningún caso a nadie, vamos, que era un peligro con patas, así que alargamos salir con el carrito todo lo que pudimos.

Y llegó Primaria, y fue ahí cuando desde el colegio nos orientaron de las limitaciones que tenía en clase,  animándonos a buscar ayuda para encontrar un diagnóstico médico, por lo que nos pusimos en marcha y lo primero fueron pruebas neurológicas y una primera batería de Test psicológicos a nosotros y a la profesora, y todo apuntaba al TDAH, y lo reconozco fue un mazazo, pero todavía me acuerdo de la frase de la psicóloga al ver mi cara de disgusto: “Tranquilos, el problema de estos niños es en el colegio, pero superado eso, son máquinas trabajando, son capaces de dar un 200% de sí mismos”. Así que había que buscar la solución y contactamos con una Asociación de Padres de Niños TDAH  (en nuestro caso, ANSHDA en Madrid, pero en la mayoría de las ciudades hay una), allí nos sentimos arropados, reconfortados, no explicaron todo lo que unos padres quieren saber cuando se enfrentan a un diagnóstico así, y nos ofrecieron las herramientas a nosotros, al colegio y a Zipi para poder superar todos los obstáculos que no fuéramos encontrando. Empezamos con el tratamiento farmacológico y la terapia psicológica, y los resultados llegaron muy pronto. Zipi el primer día que se tomó el tratamiento, salió de clase diciendo: “Mamá, he entendido todas las explicaciones que decía el profesor”, y ahí me di cuenta que estábamos en el camino correcto y que ciertamente tiene que ser muy frustrante estar en un sitio 6 horas al día enterándote de lo que ocurre solo en un 10%, ¿os imagináis què duro? Y más para un niño que no entiende  por qué si se esfuerza igual, o más, que el resto de sus compañeros, no hay resultados o por qué desconecta de la explicación del profesor al oír un ruido en el pasillo y se ha perdido qué deberes tenía que hacer para mañana, si él quiere atender y conseguir pasar un día sin que le recriminen su mal comportamiento.   De verdad, que tiene que ser frustrante.

Por todo esto, os animo a buscar ayuda, a no conformarnos con que vuestro hijo es el “cafre” de clase, el que no se calla o el mal educado,… Si les dais las herramientas que necesitan, van a conseguir convivir con su “YO” sin frustrarse, sin sentirse limitados, porque escalón a escalón se alcanza la cima, y se convertirán en personas plenas, felices, que al final es lo que queremos todos los padres, no?

Mi primer #ViernesDandoLaNota

Por fin, esta semana me he venido arriba  y me he animado a participar en el carnaval de post de #ViernesDandoLaNota #VDLN propuesto por La Parejita de Golpe  para que los bloggeros consigamos llenar el viernes de música y mostrar un poquito de cada uno de nosotros a los lectores.

ViernesDandoLaNota

Creo que desde que tengo uso de razón, recuerdo haber escuchado música, con lo que a lo largo de mi vida he conseguido que me vaya acompañando mi propia banda sonora. Y aquí llegan las confesiones: hola, me llamo Sara y me gusta la música “comercial”… Sí, sí, soy “popera” y “pastelera” a muerte y de las que escuchan con gusto Los40Principales o Cadena100, así que prepararos para pachangueo a tope!

Hoy creo que no podía haber un tema mejor que el que os traigo, sobre todo considerando que es el primer viernes después de las vacaciones para la mayoría y necesitamos una buena inyección de buen rollo… Hombres G y su “Voy a pasármelo bien”

Y después de oírlo, no me digáis que no os da un subidón?!!. ¿Y qué me decís del videoclip?? Es mortalmente ochentero .. En su época fui megafan de Hombres G,  y esas sí que éramos carpeteras!! David Summers es ídolo supremo del carpeterismo  ochentero!! Y reconozco que he ido a varios de los conciertos cuando regresaron en los 2000 y me siguen chiflando (confesión número 2…).

Bueno, puesta hasta aquí mi bautismo en #VDLN… Y próximamente más!!!