Viajar a DisneyLand Paris: trucos y consejos

Como sabéis los que me seguís por Twitter,  a finales de Mayo estuvimos cinco días en DisneyLand París, y ahora que ya nos hemos recuperado de la paliza a andar y visto con la perspectiva del descanso, la verdad es que el eslogan de “donde los sueños se hacen realidad” se cumple, es de esos sitios con magia, los colores, los olores, las sonrisas, la música… Está todo muy cuidado y es difícil encontrar un trabajador que no te reciba con una sonrisa (y hablando español, que se agradece), pero como en todo hay cosillas que vas descubriendo con los días y que si hubiera sabido de antemano, nos hubiera facilitado muchos momentos, así que en este post quiero contaros esos truquitos  para que aprovechéis al máximo vuestro viaje.

1- Organizar el viaje:  la verdad es que nosotros no somos nada apañados para eso de organizar viajes por nuestra cuenta, y yendo con niños muy pequeños, voy más tranquila si lo tengo muy atado; así que tras investigar un poco en internet nos acercamos a una agencia de viajes “El Corte Ingles” y como siempre, fenomenal, nos cuadraron las fechas y sobre todo, las horas de los vuelos para que no fueran a horas muy intempestivas. Aprovechamos la campaña de los días mágicos de Disney y con lo que no ahorramos,  cogimos la “pensión completa” incluida (ya os cuento más adelante cómo funciona).  Muchas veces, tendemos a pensar que  a través del El Corte Inglés el precio es mayor, pero yo creo que Disney tiene precios muy estándar, y en todas las agencias dónde consultábamos eran más o menos igual. Lo que sí he leído que comprando a través de la web francesa de DisneyLand París, se puede encontrar ofertas, pero no os puedo contar nada porque no investigué.

2– Elegir las fechas: nosotros fuimos a finales de mayo y la verdad es que tuvimos muchísimas suerte con el tiempo la temperatura eran máximas de unos 20-21 grados y con sol, que se nublaba en algunos momentos del día, llegando a chispear,  lo que se agradecía porque los parques no están nada preparados para el sol y el calor y la sombra es escasa. Mi recomendación es viajar en abril o mayo, o incluso septiembre/ octubre, cuando las temperaturas son más templadas, que el frío se soluciona abrigándose pero el calor se hace agotador para estar todo el día pateando aquello, aunque claro, el factor suerte entra en juego como en cualquier viaje, fijaros: justo despúes de irnos comenzaron las lluvias que casi inundan París, así que nunca se sabe.

Otra recomendación very, very important a la hora de elegir las fechas es que si tenéis posibilidad de que sea en días entre semana mejor que mejor, porque los fines de semana, se nota muchísimo los franceses que van a pasar el día, y las colas en las atracciones se hacen impracticables.

3- Traslados hotel-aeropuerto: en París, los dos aeropuertos que hay están bastante alejados de la ciudad, y la opción de coger  un taxi, sale bastante caro y a través de autobuses y trenes se nos iba a hacer eterno con los fieras, así que nos decantamos con el traslado a través del “Magical Shuttel”, que es una línea de autobuses que llevan desde los aeropuertos hasta los diferentes hoteles Disney, pasan en diferentes horarios y si hay sitio te subes y sino te toca esperar al siguiente, con lo que para la ida es ideal porque no vas con un horario pero a la vuelta nos comentaron que era recomendable estar con bastante antelación, porque por nuestro hotel al ser de los más baratos era de los últimos en recoger y corríamos el riesgo de que las plazas se agotarán, con el peligro de perder el avión. Por eso, nosotros para la vuelta elegimos una opción que nos ofreció El Corte Inglés, un poco más cara, donde te llevan en un autobús pero con reserva de plaza, por lo que no tienes que estar con el estrés de poder quedarte sin plaza. También os digo que en las fechas en las que fuimos al no ser puente, ni festivos, no había problema para coger el “Magical Shuttle”, aunque sí nos comentaron que en puentes y en verano la cosa se complica bastante, así que tenedlo en cuenta.

4- Dónde dormir: en DisneyLand tenéis los hoteles Disney,  que están junto a los parques (los más lejanos a unos 15 minutos andando) y todos ambientados con temática Disney, lo que evidentemente es un plus para los más peques. Evidentemente el Hotel Disneyland está en el misma entrada al parque y es una pasada, pero claro, lo reservamos para los bolsillos más abundantes.  Nosotros íbamos más ajustadillos y nos decantamos por el Hotel Santa Fe. Está ambientado en la temática de la película “CARS”, y aunque cuando llegamos y lo vi por fuera me dio un poco de bajón al haber visto antes los más caros, la verdad es que por dentro está fenomenal y las habitaciones muy nuevas, ya que está recién reformado.

De todos los hoteles Disney hay autobuses gratuitos que pasan cada 10-15 minutos y llevan a los parques, pero nosotros sólo lo cogimos una vez, descubrimos un paseo muy agradable entre árboles y junto a un río que llevaba directo a los parques, y la verdad es que era una forma de ir relajando a los fieras de camino de vuelta al hotel.  El Chayanne está justo en frente, y se encontraba en plena reforma, así que estaría perfecto también para lo que vais más adelante.

5– Dónde comer: no os voy a mentir, la comida, al igual que todo dentro de los parques, es bastante cara, y mi principal consejo es que vayáis cuando tengáis el colesterol bajo control, porque la dieta se basa en: pasta, pizza, hamburguesa, perritos calientes y otras lindezas de comida basura. Nosotros cogimos la opción de cena en hotel (porque sabíamos que Nacho, sin su siestas, no iba a aguantar mucho más de las 10) y comida en varios restaurantes (todos de comida rápida) de los parques, con lo que te dan unos vales que tienes que entregar en el restaurante cuando vayas a pagar. Respecto de las meriendas, para los peques, nos hacíamos unos bocadillos en el buffet del desayuno y listo!, no te ponen problema para pasar algo de comida y agua, y preferíamos destinar ese dinero para comprar caprichos. Para que os hagáis una idea, una tarde hicimos una parada y nos tomamos dos cafés, una muffin y dos donuts y fueron 20€, ahí lo dejo, para que lo asumáis!.

6– En los parques: nada más entrar en el Parque Disneyland, tenéis mapas en varios idiomas e información de los horarios de los espectáculos, mi consejo es que os hagáis con un par y organicéis un poco el día, porque al final te encuentras vagando sin rumbo, y pasando viente veces por el mismo sitio. Dependiendo de la edad de los peques, os tocará subir en unos sitios o en otros, nosotros con 9 y 3 años, tuvimos de todo. El mayor ya demanda subirse en montañas rusas y demás (para lo que yo particularmente me siento muy vieja, pero no me quedaba otra…) y aquí no os podéis perder la Space Mountain en la zona Discoveryland… no pienso hacer spoiler, pero de verdad que es una pasada; y en el parque de Walt Disney Studios, el RC Racer (como el barco pirata de toda la vida, pero versión coche) y el Tower of Terror, que es un ascensor de caída libre (ojo: aquí ponen de altura mínima 1,02m , por lo que pensábamos que quizá no era muy fuerte y subimos al pobre Nacho, no os imagináis que mal rato pasó…). Respecto de los atracciones más tranquilitas, los imperdibles para mí son: Piratas del Caribe y It`s small world en Fantasyland (en esta repetimos varias veces) o el laberinto de Alicia, para los frikis de la peli (como yo). Nos quedamos con ganas de entrar en lo de Ratatouille, pero había 140 minutos de espera (no me he confundido, 2 horas y 20 minutos…)… eso sí me metí en la tienda que está al lado, que está especializada en cosas de cocina tuneadas de Disney, y me compré unos moldes para galletas chulísimos.

Lo que tampoco os podéis perder es la cabalgata “Disney Magic on Parade”, y si queréis verla en primera fila, os recomiendo sentaros en el bordillo de la Plaza central (o cualquier parte del recorrido) como una hora antes. Nosotros lo que hicimos fue aprovecha r a merendar y descansar un rato y hasta los niños, dijeron que mereció la pena la espera, preciosa!

Laberinto Alicia en el País de las Maravillas
Laberinto Alicia en el País de las Maravillas

 

 

Disney Magic On Parade I
Disney Magic On Parade I
Disney Magic On Parade
Disney Magic On Parade II

Lo de las esperas hay que ir teniéndolo asumido, porque hay que hacer cola para todo! en la entrada de casi todas las atracciones te viene el tiempo estimado de espera, y el sábado y domingo se nos abrían las carnes al ver que sólo había 20 minutos de espera, para subir en lo que fuera, daba igual, porque en casi todas lo normal eran 40 minutos. Un truco: el FASTPASS, es un  servicio que ponen en las atracciones más populares y consiste en que tienes que pasar tu ticket de entrada por un maquina que está junto a la atracción y te sale un ticket con la franja horaria en la que tienes que regresar para pasar más rápido; ¿el problema? que hay que ir como locos a primera hora de la mañana a sacar los fastpass que te interesen porque luego se agotan y ya no dan más.

7- Últimos consejos: el principal, id con calzado cómodo, vais a andar mucho muchísimo, y echad en la maleta un chubasquero de esos que se pliegan como un saco, en el momento más inoportuno se pone a llover, y allí venden los ponchos al módico precio de 12 euros adultos y 8 euros niños.

Allí  alquilan carros de bebes (a 12 euros el día), que se ven amplios incluso para llevar niños mayores (7-8 años), pero  nosotros llevamos la Mclaren,a pesar de que Nacho ya va andando a todas partes, y nos resultó indispensable, acaban (y acabamos) todos derrotados.

Y yo creo, que después de este macropost no me queda nada por deciros, bueno sí, que haced una buena hucha para comprar allí disfraces, todos los niños van de esta guisa:

Hulk en DisneyLand
Hulk en DisneyLand

y chorraditas de todo tipo, a cada metro hay una tienda y se antoja todo! Y nada más que contaros sólo que seguramente repetiremos a partir del 2017, que estrenan la zona de Star Wars… jejeje…

 

 

 

 

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